Habemus Papam. Qué copiaría del cónclave

 

Bueno, aquí últimamente todo Dios (…oops) se ha hecho experto en cónclaves y contubernios varios con birrete. Es evidente que la actualidad manda y que para CHEI resulta de lo más inspiradora. A estas alturas del partido ya hay nuevo Papa. Te deseo mucha suerte que trabajo tienes toooooodo el del Mundo y, aprovecha tu enchufe con D10S que también es argentino. Aprovechando la noticia de última hora, me gustaría hacer una reflexión en voz alta sobre algunos de los aspectos que trasladaría a más de una Organización que se encuentra inmersa en la adopción de decisiones importantes.

 

El origen

Nace de una renuncia cuando “las fuerzas no acompañan”. Toma ya!; el máximo líder dimensiona sus posibilidades y, considera que si no es la mejor opción para liderar, se retira para que otro tire del carro. Ostras, ¿es para pensar un poco, no?…Ahora mismo las personas con mando en nuestras Organizaciones, nosotros mismos en Divisiones o Áreas, ¿tenemos la fuerza suficiente para acometer los proyectos de cambio? Tranquis, no hablo de dimitir, pero sí de hacer el proceso de reflexión… ¿Qué nos hace falta para ser más fuertes?

 

El proceso

Simple y corto. Un coordinador (a ver si el Camarlengo es el Responsable de Calidad….), votos (de los de votar y de los de silencio), rondas reguladas, dinámicas concretas, orientación a obtener un resultado a corto plazo… En definitiva unos pasos y reglas de juego conocidas y no improvisadas.

 

El compromiso

Ciento y pico deciden en un espacio concreto, con un tiempo concreto. Son conscientes de la responsabilidad, “no están pendientes del móvil mientras toman LA decisión” y evidentemente, se mojan y deciden.

 

La valentía

Escribo estas líneas sin tener información para poder valorar el resultado. Desconozco el carácter de Francisco I y su intención reformista o continuista. Lo que sí que me queda claro es que nadie escurre el bulto en la decisión y que ésta, no se demora.  ¿El resultado?.. en dos días la decisión tomada (ojo, correcta o no).

 

 

La verdad es que no hace falta estar en este grupo de notables o asociar los momentos de decisión estratégica a grandes parafernalias sino más bien, pensar si es posible replicar algunas de estas prácticas en la gestión estratégica de nuestras Organizaciones o Áreas.

  • ¿Qué tal si hacemos nuestro propio cónclave de vez en cuando?
  • ¿Por qué no planteamos a nuestra gente uno o varios temas de debate para que en modo ..de-aquí-sólo-se-sale-con-una-solución..propongan acciones para el futuro. Ah, no, que es incierto y cambiante, claro…
  • ¿Y si destinamos un poquito de tiempo específico a pensar en pasado mañana, con visión global (y no en el problema operativo donde generalmente nos encontramos más cómodos)?
  • ¿y una redefinición del proceso de elaboración y seguimiento, que también es importante!! del Plan Estratégico?
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